Factores de riesgo: lo que puedes cambiar y lo que no
Algunos factores de riesgo del cáncer de mama no dependen de ti, otros sí. Conoce cuáles son y qué hábitos te ayudan a cuidarte.
Hablar de factores de riesgo no es para generar miedo. Es para entender qué está en tus manos, qué no y por qué los controles importan para todas. Un factor de riesgo aumenta la probabilidad de tener una enfermedad, pero no la determina.
Lo que no puedes cambiar
- Ser mujer. Es el principal factor de riesgo. Los hombres también pueden tener cáncer de mama, pero es mucho menos frecuente.
- La edad. El riesgo aumenta con los años, y la mayoría de los casos se presentan después de los 50 a 55 años.
- Los antecedentes familiares. Tener una mamá, una hermana o una hija con cáncer de mama aproximadamente duplica el riesgo.
- Los antecedentes personales. Haber tenido cáncer de mama o ciertas lesiones en los senos aumenta el riesgo de un nuevo diagnóstico.
- La genética. Algunas mutaciones heredadas, como las de los genes BRCA1 y BRCA2, elevan el riesgo. Lo explicamos en BRCA: ¿debería hacerme la prueba genética?
También se considera la densidad de los senos. Si quieres saber qué significa, lee senos densos: qué significa.
Lo que sí puedes cambiar
El peso
Después de la menopausia, los ovarios dejan de producir la mayor parte de los estrógenos y el tejido graso se convierte en una fuente importante de esta hormona. Por eso el sobrepeso en esa etapa se asocia con un riesgo mayor. Mantener un peso saludable es una de las mejores inversiones en tu salud.
El alcohol
Entre más tragos, más riesgo. No se trata de prohibirte todo, sino de reducir el consumo y que no sea un hábito diario.
El sedentarismo
Moverte ayuda. La Organización Mundial de la Salud recomienda a los adultos entre 150 y 300 minutos a la semana de actividad física moderada, como caminar a paso rápido o montar en bicicleta, o entre 75 y 150 minutos de actividad intensa. Bailar también cuenta.
Las hormonas
Los anticonceptivos hormonales y la terapia de reemplazo hormonal combinada pueden aumentar ligeramente el riesgo. Esto no quiere decir que debas suspenderlos por tu cuenta. Habla con tu médico sobre los beneficios y los riesgos en tu caso.
Lo que no aumenta el riesgo
Hay creencias que preocupan sin razón. Según la evidencia disponible, estas cosas no aumentan el riesgo de cáncer de mama:
- Usar brasier con aro.
- Haber tenido un aborto, espontáneo o inducido.
- Tener cambios fibroquísticos en los senos.
- Tomar café.
Encuentras más creencias aclaradas en mitos y verdades del cáncer de mama.
Hábitos que te ayudan
- Muévete la mayor parte de los días de la semana.
- Come más frutas, verduras, legumbres y granos enteros, y menos ultraprocesados.
- Limita el alcohol.
- Si puedes, lacta a tu bebé.
- No fumes.
- Habla con tu médico antes de iniciar o mantener tratamientos hormonales.
- Conoce tus senos con el autoexamen y asiste a tus controles.
Por qué los controles son para todas
Cerca de la mitad de las mujeres diagnosticadas no tienen ningún factor de riesgo conocido, aparte de ser mujeres y de su edad. Por eso cuidarte no depende solo de tus hábitos. En Colombia, la Resolución 3280 de 2018 establece el examen clínico de mama cada año desde los 40 y la mamografía cada dos años entre los 50 y los 69. Tu médico puede indicarlos antes si tu riesgo es mayor.
Entre controles, herramientas como Celbrea, un indicador de actividad térmica mamaria, te dan un dato más para llevar a tu médico. No reemplazan la mamografía ni el examen clínico.
No puedes cambiar tu historia familiar, pero sí puedes cambiar tus hábitos y no faltar a tus controles.
Elige hoy un hábito para empezar, por ejemplo una caminata de 30 minutos, y agenda tu próximo control.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud, recomendaciones de actividad física.
- Ministerio de Salud y Protección Social, Resolución 3280 de 2018.
- Instituto Nacional de Cancerología.
- Liga Colombiana contra el Cáncer.